Bank of America reconfigura su portafolio en América Latina: fuerte apuesta por la región andina y cautela ante México

Un giro táctico hacia el bloque andino
En un ajuste relevante para el panorama de inversiones regional, Bank of America ha reorganizado su portafolio estratégico de acciones para América Latina. El movimiento refleja una marcada rotación de capital hacia las economías andinas, encabezadas por Perú y Colombia, en detrimento del mercado mexicano, donde la entidad detecta vientos en contra vinculados a la desaceleración productiva, riesgos fiscales y la sombra de las renegociaciones comerciales.
El cambio más notable de esta reconfiguración ocurre en Perú, plaza que fue elevada a la categoría de sobreponderar tras encontrarse en una posición defensiva. Con una asignación fijada en 8% —frente al 6,2% que marca el índice MSCI LatAm—, los analistas de la institución fundamentan su optimismo en la resiliencia macroeconómica del país suramericano, el impulso de los precios globales de los metales, una mejora tangible en la confianza empresarial y un clima político más receptivo a reformas estructurales. Como parte del ajuste, el banco incrementó su exposición a través de Credicorp y mantuvo su posición en IFS.
Las señales de alerta que frenan a México
Por contraparte, México experimentó un recorte sustancial en la ponderación de la cartera, situándose en un 20%, lo que deja al país 5,5 puntos porcentuales por debajo del índice de referencia. El diagnóstico apunta a tres factores críticos: la pérdida de dinamismo en la actividad subyacente tras un segundo trimestre impulsado por factores transitorios, presiones fiscales crecientes que amenazan las calificaciones soberanas y la incertidumbre asociada al horizonte del T-MEC, donde una eventual revisión anual podría condicionar las decisiones de inversión de largo plazo.
Como reflejo de esta cautela operativa, la entidad retiró del portafolio a Arca Continental ante expectativas de un consumo más débil y dio paso a Ternium, apalancándose en su perfil exportador y en la solidez del mercado siderúrgico estadounidense.
Brasil en compás de espera y Argentina apuesta a la energía
En el Cono Sur, las estrategias muestran contrastes definidos:
- Brasil se mantiene neutral: A pesar de concentrar el mayor peso cuantitativo del portafolio con un 58%, la plaza brasileña navega en compás de espera frente a su calendario electoral y un ciclo de flexibilización monetaria que aún no despeja del todo las dudas sobre el crecimiento para los próximos años. En la selección de valores, se priorizó la liquidez y generación de caja, retirando a Localiza e incorporando a Motiva.
- Argentina consolida su sobreponderación: Con un peso del 4% en la cartera, el mercado argentino retiene una visión favorable sustentada en el avance de las reformas económicas. El enfoque de inversión se inclinó decididamente hacia el sector energético mediante la entrada de YPF y Pampa Energía —atraídas por el potencial del gas natural licuado (GNL) y la robusta caja operativa—, en reemplazo de Banco Macro y Central Puerto.
- Colombia y Chile: Colombia conservó su recomendación de sobreponderar con un peso del 3%, respaldada por valoraciones atractivas, disciplina fiscal y continuidad en Davivienda. Por su parte, Chile se sostiene en posición neutral (7%), registrando la salida de BCI y la entrada de Itaú Chile.
La nueva hoja de ruta subraya que, si bien Brasil sigue siendo el ancla indispensable por volumen, la generación de rentabilidad en los próximos trimestres dependerá de la selectividad: capitalizar el ciclo de materias primas y disciplina en los Andes, mientras se monitorean de cerca los desafíos fiscales y políticos en el resto del continente.