El efecto SpaceX sacude a Wall Street: Tesla retrocede un 8,9% y pone a prueba su alta valoración

Durante casi década y media, invertir en Tesla Inc. (TSLA) era el único camino para los operadores bursátiles que buscaban apostar por el liderazgo y visión de Elon Musk. No obstante, el tablero financiero cambió de forma sustancial tras la esperada salida a bolsa de SpaceX (SPCX) el pasado 11 de junio, obligando a la compañía de vehículos eléctricos a compartir el foco de atención y dividiendo el interés de Wall Street.
En los tres meses posteriores a la oferta pública inicial de la firma aeroespacial, el comportamiento de ambas compañías ha tomado rumbos dispares. Mientras los títulos de SpaceX se han revalorizado un 9,8% respecto a su precio inicial de US$135, las acciones de Tesla han sufrido una caída del 8,9%, contrastando negativamente con el avance de 2,7% que registra el índice S&P 500 en el mismo periodo.
La erosión de la 'prima Musk' y las dudas sobre el Cybercab
Analistas del mercado ya anticipaban que la coexistencia de dos emporios de Musk en la bolsa pública diluiría la llamada "prima Musk", ese valor adicional que los operadores conceden únicamente por la presencia del magnate. De acuerdo con Lale Akoner, estratega de mercados globales en eToro, los inversionistas han empezado a perfilar a SpaceX como una tesis de crecimiento más consistente, relegando a Tesla al terreno de las apuestas de recuperación con mayor riesgo.
A este entorno se suman tropiezos recientes en la ejecución de Tesla. Su presentación de resultados en julio detonó una ola de ventas superior al 20% en solo cinco jornadas debido a las crecientes preocupaciones sobre el gasto de capital. Asimismo, la presentación de su robotaxi autónomo, el Cybercab, no satisfizo las expectativas del mercado e incluso desencadenó una investigación por parte de reguladores federales, opacando las cifras positivas de entregas de vehículos del segundo trimestre.
Valoraciones al límite y señales técnicas adversas
A pesar de los tropiezos recientes, Tesla se mantiene como la firma más cara dentro del S&P 500, transándose a unas 177 veces sus beneficios proyectados, una cifra que contrasta fuertemente con el múltiplo medio de 23 veces que registran las llamadas "Siete Magníficas". Desde el enfoque técnico, Rich Ross, jefe de análisis técnico de Evercore ISI, advierte que la acción permanece atrapada en un canal bajista desde diciembre, encontrando una dura resistencia en los US$374.
El camino hacia adelante exigirá resultados tangibles para ambas corporaciones. Como subraya Dave Mazza, director ejecutivo de Roundhill Financial, el reto inmediato para SpaceX será respaldar una tasa de ingresos cercana a los US$100.000 millones, mientras que Tesla deberá ratificar ante los accionistas que sus desarrollos en inteligencia artificial y robótica representan una propuesta de valor real y no únicamente el eco del peso mediático de su fundador.