El plan oficial para estabilizar el sistema eléctrico dominicano: Inversiones millonarias, redes inteligentes y nueva generación

El sector eléctrico dominicano se encuentra en una encrucijada marcada por la persistencia de las quejas ciudadanas ante las interrupciones del servicio y el incremento en la facturación, frente a una serie de inversiones de alto calibre proyectadas hacia el año 2030. Con licitaciones de obras estratégicas y la inyección de recursos en infraestructura y tecnología, las autoridades buscan dar una respuesta definitiva a la vulnerabilidad del Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI).
Intervenciones comunitarias y rehabilitación de redes
Dentro de las acciones inmediatas en el área de distribución, la Empresa Distribuidora de Electricidad del Este (Edeeste) destina más de RD$843 millones en la intervención de los circuitos CAPO09 y CAPO11 en el sector Capotillo, Distrito Nacional. Esta iniciativa tiene como objetivo transformar integralmente las condiciones de la red y regularizar el servicio de más de 18,000 usuarios.
El despliegue en la zona incluye la realización de 1,500 excavaciones, 1,350 izajes de postes, el armado de 1,290 estructuras y la colocación de 240 transformadores de distribución junto a 450 luminarias públicas. Las distribuidoras han señalado que estas readecuaciones conllevan interrupciones programadas temporales, esenciales para completar los trabajos de modernización.
Tecnología y despliegue de medidores inteligentes
Como parte de las estrategias para disminuir las pérdidas comerciales y técnicas, se acelera la instalación masiva de medidores inteligentes con capacidad de telemedición y telegestión. Este sistema busca proveer datos más exactos del consumo y optimizar los tiempos de respuesta de las empresas de distribución.
Actualmente, el país registra más de 654,000 dispositivos de este tipo instalados:
- Edesur: Aproximadamente 500,000 medidores inteligentes.
- Edeeste: 145,000 unidades en proceso de expansión.
- CAASD: Más de 9,000 medidores integrados a su gestión operativa.
Capacidad de transmisión y nuevas plantas de generación
En el plano de alta tensión, la entrada en funcionamiento de la línea de transmisión a 345 kV entre Montecristi y Santiago ha permitido robustecer la región Norte e incorporar la generación de Manzanillo a la red nacional. De manera complementaria, se completaron trabajos en la línea Cruce Ocoa–Ocoa y la interconexión definitiva de Pedernales, integrando puntos clave de la frontera al sistema interconectado.
En cuanto a la matriz de generación, durante 2025 se sumaron 1,138 megavatios al SENI mediante 16 proyectos con respaldo de capital privado superior a los 1,500 millones de dólares. A este flujo se añade la entrada de la central Energía 2000, la proyección de 460 MW adicionales desde San Felipe I para 2027, y el desarrollo de sistemas de almacenamiento en baterías por parte de AES para respaldar la estabilidad y mitigar sobrecargas en las horas de mayor demanda.