Un eclipse lunar casi total y la 'Luna de Esturión' iluminan el cielo nocturno de América

Los apasionados de la astronomía y el público en general tendrán la oportunidad de presenciar un fascinante evento celeste: la coincidencia de la luna llena de agosto, conocida ancestralmente como la Luna de Esturión, con un eclipse lunar parcial de gran magnitud. En esta ocasión, la sombra de la Tierra, denominada umbra, cubrirá cerca del 96 % del disco lunar, rozando prácticamente las características de un eclipse total y brindando un panorama único a lo largo de América.
Horarios y dinámica del fenómeno
El fenómeno alcanzará su punto de mayor cobertura en horas de la medianoche, permitiendo que observadores en Norteamérica, Centroamérica y Sudamérica puedan seguir cada etapa del evento a simple vista. Los eclipses lunares ocurren exclusivamente durante la fase de luna llena, momento en que la Tierra se interpone de forma precisa entre el Sol y el satélite natural.
A diferencia de los eclipses totales, donde la Luna adquiere un tono rojizo o anaranjado profundo debido a la refracción de la luz solar a través de la atmósfera terrestre, este evento mantendrá una pequeña franja iluminada directamente por el Sol. De acuerdo con el especialista Noah Petro, del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA, esa fracción iluminada impedirá que la superficie lunar adquiera por completo la tonalidad cobriza tradicional de las llamadas 'lunas de sangre'.
Recomendaciones para una observación óptima
Una de las grandes ventajas de los eclipses lunares es que no requieren filtros ni protección ocular especializada. Para disfrutar al máximo de la experiencia, los expertos sugieren alejarse de la contaminación lumínica urbana y buscar áreas abiertas, como parques o campos despejados. Científicos como Pamela Gay, del Instituto de Ciencias Planetarias, recomiendan instalarse con binoculares o simplemente recostarse al aire libre para contemplar el cambio gradual de luminosidad en el firmamento.
Tradición astronómica y calendario restante
El apelativo de Luna de Esturión proviene de los pueblos originarios de la región de los Grandes Lagos, quienes asociaban este ciclo lunar con la época más propicia para la captura de este pez. Otras culturas indígenas designaban esta luna como la de las 'cerezas negras' o la del 'maíz verde'.
Para el cierre del año, el calendario astronómico aún reserva eventos destacados, incluyendo superlunas consecutivas en noviembre y diciembre, cuando el satélite alcanzará su perigeo y se apreciará notablemente más grande y brillante.