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Promesa en el olvido: Geriátrico Carl Georg en San Pedro de Macorís sigue esperando rampa ofrecida por el presidente Abinader

Publicadomartes, 8 de septiembre de 2026, 10:56 a. m.
Promesa en el olvido: Geriátrico Carl Georg en San Pedro de Macorís sigue esperando rampa ofrecida por el presidente Abinader

“Lo que para ustedes es mucho, para nosotros es nada”, fue el compromiso categórico asumido por Luis Abinader en abril de 2020, cuando aún era candidato presidencial, frente a la directiva del Residencial Geriátrico Dr. Carl Georg en la provincia de San Pedro de Macorís. En aquel momento, la promesa parecía clara: levantar una rampa de acceso de unos 100 metros para dignificar y asegurar el traslado de medio centenar de adultos mayores. Hoy, la obra permanece en el limbo institucional y cubierta por la maleza.

Una infraestructura urgente para salvar vidas

La estructura no es un capricho arquitectónico, sino una necesidad operativa y de seguridad apremiante. De acuerdo con sor Estela, integrante de la congregación de las Hermanas Mercedarias de la Caridad que administra el asilo, la pendiente fue concebida para facilitar el desplazamiento en sillas de ruedas, la subida y bajada de camillas y, de forma crítica, servir como ruta de evacuación ante cualquier siniestro o sismo, momentos en los que el uso de ascensores está terminantemente prohibido.

Apenas 20 días después de resultar electo, una comisión gubernamental acudió a realizar el levantamiento técnico inicial. No obstante, desde aquel primer contacto, el proyecto cayó en un letargo burocrático. La obra fue asignada originalmente al Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) y transferida posteriormente al Ministerio de Vivienda, Hábitat y Edificaciones (Mivhed). Pese a visitas esporádicas de técnicos, los constantes relevos de funcionarios han terminado por diluir la continuidad estatal de la obra.

Zapata abandonada y falta de continuidad estatal

Con recursos propios y la esperanza puesta en la palabra oficial, las religiosas costearon la excavación y construcción de la zapata base. Actualmente, ese esfuerzo luce sepultado entre hierbas y escombros, reflejando el desinterés de las autoridades frente a una intervención menor para el presupuesto gubernamental, pero de impacto incalculable para el asilo.

“Le invitamos a cualquier político que se haga solidario con nosotros, que vengan y vean; no tienen que traerme dinero, pero sí varilla, materiales u orientación técnica, todo lo acogemos”, puntualizó sor Estela, agradeciendo el constante respaldo de ciudadanos anónimos que amortiguan las carencias del recinto. La religiosa destacó que la solidaridad popular es la que mantiene a flote el centro, permitiendo suplir insumos básicos de alto consumo como pañales para 32 residentes con dificultades severas.

Resiliencia y dignidad en la vejez

A pesar de la lentitud burocrática y de albergar a pacientes con Alzheimer y diversas discapacidades motrices, el ambiente en el Geriátrico Dr. Carl Georg se mantiene enfocado en el afecto, la pulcritud y el estímulo constante a través de la música y la convivencia. Las religiosas proyectan, incluso, habilitar una pequeña peluquería anexa para el aseo de los abuelos, a la espera de que el Gobierno finalmente salde una deuda pendiente que data de hace más de cuatro años.