Alerta educativa: Apenas el 8 % de los estudiantes dominicanos alcanza el nivel básico en matemáticas

El aprendizaje de las matemáticas continúa siendo uno de los mayores desafíos del sistema educativo dominicano. De acuerdo con los indicadores estadísticos del Informe de Seguimiento de la Educación Mundial (GEM) 2026, apenas un 8 % de los estudiantes en República Dominicana logra la competencia mínima requerida en esta materia al término de la secundaria baja.
Esta cifra se traduce en una realidad crítica: un 92 % del estudiantado queda por debajo del estándar básico establecido en el marco del Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 4.1. Al contrastar estos resultados con los 14 países y territorios de América Latina y el Caribe que cuentan con registros para este renglón, República Dominicana se sitúa en la posición más baja de la tabla.
El panorama regional
El rezago dominicano resalta al compararlo con el desempeño de la región, donde la mediana se sitúa en 26.5 %, más del triple del porcentaje alcanzado por las aulas locales:
- Uruguay: 43 %
- México y Perú: 34 %
- Colombia: 29 %
- Costa Rica: 28 %
- Argentina y Brasil: 27 %
- Jamaica: 26 %
- Chile: 24 %
- Panamá: 16 %
- Paraguay: 15 %
- Guatemala: 13 %
- El Salvador: 11 %
- República Dominicana: 8 %
El déficit no se limita al área de números. En comprensión lectora, el país también ocupa el último puesto del grupo regional disponible, con apenas un 25 % de los alumnos alcanzando el nivel mínimo de competencia al concluir la secundaria baja.
La paradoja docente
El informe internacional revela un contraste notable en las condiciones del cuerpo profesoral. Para República Dominicana, las métricas reflejan que el 100 % de los docentes figura como formalmente capacitado y cualificado en los niveles preprimario, primario y secundario. Además, el 98 % recibe formación continua en servicio y se registra una favorable proporción de nueve estudiantes por cada profesor en secundaria.
Aunque el documento del GEM 2026 subraya que estos indicadores no permiten establecer una relación directa de causa y efecto sobre el bajo rendimiento estudiantil, el contraste abre una profunda interrogante sobre la efectividad de los métodos pedagógicos y la calidad real del proceso de enseñanza-aprendizaje en el país.