¿Se acaba la hegemonía del billete verde? Por qué la desdolarización global es solo un espejismo

Durante los últimos años, el debate en torno al ocaso de la hegemonía del dólar estadounidense ha ganado terreno en los pasillos de las finanzas internacionales. Sin embargo, un análisis riguroso de la composición de los balances oficiales desmitifica la narrativa de un éxodo masivo: la aparente pérdida de peso del billete verde no responde a una retirada coordinada del sistema global, sino a maniobras estratégicas y muy focalizadas de un puñado de bancos centrales.
La realidad detrás de las estadísticas agregadas
En términos fríos, las tenencias en dólares pasaron de representar el 64% de las reservas oficiales mundiales hace una década a situarse en un 56% el año pasado. Aunque esta disminución suele blandirse como prueba fehaciente de una desdolarización irreversible, las cifras macro pueden resultar engañosas.
Las investigadoras Linda S. Goldberg y Sneha Parthasarathy expusieron que, al desglosar los movimientos desde 2015, se observa que la cantidad de países que aumentaron sus tenencias en moneda estadounidense fue prácticamente idéntica a la de aquellos que las redujeron. En consecuencia, no existe evidencia sólida de una diversificación generalizada, sino del impacto desproporcionado de unos pocos grandes actores sobre el promedio global.
Los protagonistas del cambio de cartera
La concentración del movimiento tiene nombres propios. Entre 2015 y 2019, la salida activa del dólar estuvo liderada casi en su totalidad por China y Rusia. Más adelante, en el período comprendido entre 2019 y 2023, la mayor parte del descenso en las reservas internacionales se explicó por las decisiones de un cuarteto específico: China, Rusia, México y Marruecos.
Fuera de estos casos puntuales, las fluctuaciones en el resto del mundo respondieron a necesidades tácticas y coyunturales de los gestores monetarios. Factores como la búsqueda de liquidez inmediata, la intervención para estabilizar el tipo de cambio local y la protección frente a presiones en los mercados de crédito continúan dictando la política de reservas, confirmando que la divisa estadounidense sigue siendo el ancla primordial de respaldo.
Efecto de valuación frente a ventas reales
Si bien los registros del Fondo Monetario Internacional mostraron a inicios de año que la proporción del dólar en las arcas extranjeras rondó mínimos no vistos desde 1995, los analistas subrayan un matiz determinante: gran parte de esta merma respondió a la depreciación contable de la moneda y no a una liquidación efectiva de activos.
A pesar de que diversas encuestas de política monetaria señalan que varios bancos centrales contemplan diversificar paulatinamente sus carteras a largo plazo, la infraestructura, liquidez y profundidad del mercado de deuda estadounidense continúan dejando al dólar sin un competidor capaz de arrebatarle el trono a escala global.