Oro hacia nuevos récords y petróleo bajo presión: las proyecciones globales para las materias primas hacia 2027

El tablero internacional de las materias primas se prepara para una marcada divergencia en sus cotizaciones de cara al cierre de 2026 e inicios de 2027. Los metales preciosos lideran las expectativas alcistas, en contraste con un crudo que enfrentaría presiones a la baja tras un repunte transitorio y un sector agrícola condicionado por la intensidad climática.
Metales preciosos e hidrocarburos: el factor Ormuz
El oro se posiciona a la cabeza de las apuestas de inversión, con proyecciones que sitúan la onza en US$4.800 en el corto plazo y en torno a los US$5.000 en un horizonte de seis a doce meses, frente a niveles spot que rondan los US$4.400. La plata acompaña este dinamismo, apuntando hacia los US$75 por onza. Detrás de esta trayectoria descansa la evolución geopolítica en el estrecho de Ormuz: tras un periodo de escalada militar en Medio Oriente, una reapertura comercial durante el último tramo de 2026 permitiría desinflar los precios energéticos, abriendo la puerta a una política monetaria más flexible por parte de la Reserva Federal estadounidense, menores tasas reales y un dólar más débil.
Para el petróleo Brent, el panorama contempla dos etapas claramente diferenciadas. A corto plazo, el barril podría situarse cerca de los US$86 ante las demoras logísticas en el Golfo Pérsico; no obstante, una vez normalizado el tránsito, la cotización descendería hacia los US$70 en el cuarto trimestre y promediaría US$65 durante 2027. Los analistas advierten que existe un riesgo latente de entre 20% y 25% de que el conflicto se prolongue, escenario que forzaría al crudo a promediar entre US$110 y US$120 por barril.
El impacto de «Super El Niño» en la agricultura
En el segmento de materias primas blandas, los fenómenos meteorológicos extremos derivados de un Super El Niño continúan ajustando los balances globales de oferta, elevando el riesgo de encarecimiento en productos básicos como arroz, trigo y aceite de palma. Pese a la caída en inventarios globales, el café arábica exhibe perspectivas bajistas con metas de US$3 por libra a tres meses y US$2,75 al cabo de un año, presionado por un repunte proyectado en las exportaciones provenientes de Brasil. En contraparte, la variedad robusta permanece altamente expuesta a choques climáticos.
El azúcar se perfila como la apuesta más sólida entre los productos agrícolas suaves, con estimados de avance hacia US$0,19 por libra a corto plazo y US$0,22 en doce meses. Por su parte, el cacao mantiene una tónica neutral en torno a los US$5.000 y US$6.000 por tonelada, mientras el mercado monitorea la molienda y los rendimientos en cosecha.
Metales industriales y granos completan el panorama
En la esfera industrial, las estimaciones son constructivas para el cobre, proyectado en US$15.000 por tonelada a doce meses, y el estaño, con metas de US$60.000. El litio experimentaría estabilidad temporal con el carbonato en US$30.000 por tonelada antes de ceder frente a nueva oferta hacia 2027, mientras que el mineral de hierro se mantendría estancado entre US$95 y US$100.
Finalmente, el complejo de granos y oleaginosas prevé precios firmes empujados por tensiones comerciales y demanda de biocombustibles: el maíz apunta a US$5,90 por bushel a un año, el trigo a US$7,75 y la soja a US$13,25, configurando un escenario donde la geopolítica y el clima seguirán dictando el pulso financiero mundial.