El petróleo Brent supera los US$100 por barril ante la escalada militar entre EE.UU. e Irán y el empuje de China

El precio del barril de petróleo Brent rebasó este miércoles la barrera psicológica de los US$100, marcando su nivel más elevado desde el pasado mes de julio. La cotización internacional del crudo registró alzas de hasta un 2,3% en Londres, impulsada principalmente por un nuevo ciclo de confrontación armada entre las fuerzas militares de Estados Unidos e Irán, sumado a la reactivación en el ritmo de compras de crudo por parte de China.
Tensión en el estrecho de Ormuz
El detonante operativo de esta escalada en los mercados se produjo luego de que el Mando Central estadounidense confirmara la destrucción de cinco buques petroleros iraníes. La maniobra respondió a un intento nocturno de ataque con misiles balísticos contra un buque de guerra de la Armada norteamericana. Este enfrentamiento directo ha encendido las alarmas en torno al estrecho de Ormuz, el cuello de botella más crítico para el comercio marítimo de hidrocarburos, por donde históricamente transita cerca de una quinta parte del petróleo y gas natural licuado del planeta.
Aunque millones de barriles continúan transitando a diario por esta vía marítima, la mayoría de los buques navegan con sus transpondedores y sistemas de rastreo apagados para eludir ataques. Operadores de peso regional, como Kuwait Petroleum Corp., han señalado que sus despachos a través del estrecho se limitan a ventanas en las que existan garantías plenas de seguridad marítima.
Repunte de la demanda china y reducción de inventarios
A este complejo escenario bélico se suma el retorno de China al mercado con compras agresivas en lo que va de mes. La tregua que el mayor importador de crudo del mundo había mantenido durante semanas fue clave para mitigar las presiones alcistas en los meses previos; sin embargo, su regreso a los pedidos mayoristas ha reactivado los contratos de futuros de manera inmediata.
En lo transcurrido del año, el Brent acumula un alza superior al 60%, aunque se había mantenido bajo los tres dígitos durante el último trimestre gracias al esfuerzo de otros productores del Golfo Pérsico por sostener sus envíos. Pese a ello, las reservas globales continúan erosionándose: firmas de análisis marítimo como Vortexa estiman que el crudo almacenado en buques se ha reducido en más de 150 millones de barriles desde mediados de julio.
Amenazas paralelas y presión inflacionaria
La situación se ve agravada por la ofensiva de los militantes hutíes en Yemen, quienes han perpetrado ataques sucesivos contra instalaciones estratégicas en Arabia Saudita, entre ellas la refinería de Jazan, que cuenta con una capacidad operativa de 400.000 barriles por día.
El impacto no solo se siente en el crudo crudo, sino con especial crudeza en los derivados refinados como el diésel y el gasóleo, ya tensionados por el frente de guerra entre Rusia y Ucrania. Esta confluencia de interrupciones de suministro y una demanda resiliente amenaza con desatar una nueva ola de presiones inflacionarias a escala global, complicando el panorama económico y las metas de tasas de interés de los bancos centrales alrededor del mundo.