El dólar retrocede al inicio de septiembre presionado por el yen y la cautela sobre las tasas de la Fed

El dólar estadounidense comenzó el mes de septiembre bajo una notable presión bajista, retrocediendo un 0,7% en su balance semanal. Este movimiento refleja la incertidumbre de los operadores financieros frente al rumbo que tomará la Reserva Federal de Estados Unidos en su próxima reunión, sumado al fuerte fortalecimiento de divisas internacionales clave como el yen japonés.
El avance del yen y las señales de la Fed
Uno de los principales factores detrás de la caída del billete verde ha sido el extraordinario repunte de la moneda nipona, que logró un alza de alrededor del 2,5% frente al dólar, marcando su desempeño más sólido desde julio. Este dinamismo responde a las crecientes expectativas de que el Banco de Japón decida elevar su tasa de referencia en un cuarto de punto en los próximos días, abriendo la puerta a ajustes más acelerados.
A su vez, las declaraciones previas del gobernador de la Reserva Federal, Christopher Waller, influyeron en el sentimiento general al destacar avances palpables en el control de la inflación, lo que en su momento condujo al dólar a sus cotas más bajas desde mayo. Chris Turner, estratega de ING Groep NV, valoró la postura de Waller como un mensaje más moderado de lo que el consenso esperaba.
Datos de empleo y el informe crucial de inflación
Aunque el informe laboral de agosto mostró solidez, manteniendo la tasa de desempleo en un 4,1%, el impacto en el mercado generó lecturas mixtas. Las probabilidades de un incremento de un cuarto de punto en las tasas se elevaron al 60%, superando el 50% previo a la divulgación de las cifras laborales. Sin embargo, analistas como Noah Buffam, estratega de CIBC Capital Markets, apuntan a que la trayectoria real de la moneda dependerá del próximo reporte del índice de precios al consumidor.
Por su parte, Jayati Bharadwaj, analista de TD Securities, señaló que una lectura de inflación alineada con las proyecciones le permitiría a la Reserva Federal mantener la pausa en septiembre, lo que continuaría inclinando la balanza en contra de la divisa estadounidense a corto y mediano plazo.
Retroceso en las apuestas alcistas de Wall Street
El cambio de rumbo también se observa en los balances de posicionamiento de los grandes operadores. Las posiciones largas en dólares mantenidas por fondos de cobertura y gestores de activos se redujeron a unos 27.600 millones de dólares a finales de agosto, tras haber rozado los 50.000 millones de dólares en julio, según registros de la Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos.
En Wall Street, las previsiones apuntan a una prolongación de la debilidad cambiaria. Firmas como Bank of America han sugerido vender dólares frente al yen, proyectando que la divisa japonesa podría afianzarse hacia los 149 yenes por unidad para el cierre del año, mientras los derivados financieros confirman una postura predominantemente pesimista entre los inversores internacionales.