El cobre frena su desplome y busca estabilidad ante las dudas arancelarias en Estados Unidos

El mercado de metales industriales experimenta una pausa táctica. Los precios del cobre lograron frenar su reciente racha de pérdidas y encontraron piso este viernes, impulsados por compras de oportunidad luego de una marcada liquidación derivada de crecientes dudas sobre la puesta en marcha de aranceles a la importación en Estados Unidos.
En la Bolsa de Metales de Londres (LME), los contratos a futuro rondaron los US$14.200 por tonelada, estabilizándose tras registrar un retroceso del 3,6% en la jornada previa. Este ajuste a la baja respondió a informes que apuntan a que las presiones inflacionarias estarían haciendo dudar a la Casa Blanca respecto al calendario de sus medidas comerciales.
Compras estratégicas frenan la caída
El respiro en las cotizaciones llegó de la mano de los principales actores del mercado físico y financiero. La entrada de fondos especulativos y el regreso de fabricantes en China —el mayor consumidor del metal a nivel global— generaron un flujo comprador que contuvo un deterioro mayor de los precios.
Michael Cuoco, ejecutivo de StoneX Financial Inc., destacó que tras la fuerte corriente vendedora inicial se reactivaron las adquisiciones tanto de fondos de materias primas como de otros actores en la plaza londinense, sumándose a flujos comerciales procedentes del gigante asiático.
Un rally de diez semanas bajo revisión
Este tropiezo interrumpe un ciclo alcista de diez semanas consecutivas que había llevado al metal rojo a marcar hitos por encima de los US$14.800 por tonelada. Durante semanas, los operadores estuvieron desviando cargamentos hacia puertos estadounidenses para anticiparse a posibles gravámenes sobre el metal refinado bajo la administración Trump, una dinámica reforzada por la sólida demanda proyectada para centros de datos, energías renovables y cuellos de botella en minas de clase mundial.
No obstante, firmas de análisis como BMI, filial de Fitch Solutions, advirtieron que la escalada previa parecía haberse distanciado de los fundamentos reales del mercado, subrayando que la incertidumbre arancelaria continuará condicionando la volatilidad. A esto se suma el monitoreo constante a la Reserva Federal: cualquier repunte inflacionario podría alejar los recortes de tasas de interés, limitando el atractivo de materias primas que no ofrecen rendimientos fijos.