Portaviones USS Abraham Lincoln atraca en Tailandia tras más de ocho meses de despliegue continuo en Medio Oriente

El portaviones estadounidense USS Abraham Lincoln atracó en el puerto tailandés de Laem Chabang, marcando su primera parada en tierra firme tras más de ocho meses ininterrumpidos en alta mar. Con señales visibles de desgaste y óxido en su casco debido a la prolongada travesía por aguas de Medio Oriente, la llegada de este coloso de 100,000 toneladas pone una pausa temporal a uno de los despliegues más extensos y exigentes en la historia reciente de la Armada de Estados Unidos.
El buque, que zarpó originalmente desde San Diego el pasado mes de noviembre para participar en operaciones y misiones de disuasión, ha registrado un récord moderno de permanencia operativa sin escalas. Esta extensa misión generó preocupación en los círculos legislativos y militares de Washington por el impacto directo en el bienestar de sus aproximadamente 5,000 tripulantes.
Denuncias sobre condiciones y salud mental
Durante las semanas previas a su llegada a Tailandia, salieron a relucir inquietudes sobre la moral de los marineros y las condiciones a bordo. Entre las dificultades reportadas se señalaron problemas de suministro básico, fallas de plomería, contaminación del agua potable, retrasos severos en la recepción de correspondencia y crecientes desafíos vinculados a la salud mental del personal.
El senador Richard Blumenthal, miembro de la Comisión de Servicios Armados, solicitó formalmente explicaciones al liderazgo del Pentágono sobre el deterioro en la calidad de vida de los marineros. Aunque el secretario de Defensa, Pete Hegseth, argumentó que la situación había sido sobredimensionada, la cúpula naval admitió el reto logístico. El jefe de operaciones navales, el almirante Daryle Caudle, reconoció que las extensiones imprevistas generan una fuerte presión en las tropas y sus familias, remarcando que, aunque la preferencia institucional es mantener rotaciones de siete meses, las exigencias en zonas de conflicto a menudo fuerzan cambios de planes.
Relevo naval y descanso en el sudeste asiático
Para facilitar el retorno paulatino del Lincoln, el Pentágono ordenó el traslado del portaviones USS George Washington desde Japón hacia Medio Oriente para sumarse a las operaciones conjuntas con el USS George H.W. Bush. Junto al Lincoln, arribaron también a aguas tailandesas el destructor de misiles guiados USS Frank E. Petersen Jr. y el crucero USS Robert Smalls.
La elección de la zona costera cercana a Pattaya evoca la tradicional designación de este punto como centro de descanso y recreación para las tropas estadounidenses, una relación forjada desde la época de la Guerra de Vietnam. El alcalde local, Poramet Ngampichet, celebró la visita de los efectivos navales y destacó el impacto positivo que esta escala genera en el comercio y el turismo local. Paralelamente, los mandos militares han dispuesto normas estrictas para el personal durante sus días de permiso, que incluyen prohibiciones para acudir a dispensarios de cannabis y restricciones para la práctica de ciertos deportes acuáticos.