María Corina Machado condena pacto petrolero con EE.UU.: «El patrimonio de nuestro suelo no le pertenece a un régimen ilegítimo»

La dirigente opositora venezolana María Corina Machado fijó una posición categórica frente al reciente entendimiento petrolero entre Estados Unidos y la administración chavista, advirtiendo que los recursos naturales del país no pueden ser negociados ni comprometidos por autoridades carentes de reconocimiento democrático.
En su primera reacción pública sobre las negociaciones destinadas a la explotación de pozos energéticos en suelo venezolano, Machado cuestionó con severidad que se validen acuerdos con lo que catalogó formalmente como un «régimen ilegítimo». La líder política enfatizó que los hidrocarburos representan un bien estratégico de la nación que no debe ser utilizado como ficha de canje político sin el debido respaldo constitucional.
Cuestionamiento a la seguridad jurídica de los pactos
Machado remarcó que las reservas del subsuelo pertenecen a todos los venezolanos y que cualquier compromiso contractual suscrito al margen de instituciones legítimas carece de solidez jurídica. Para la dirigente, pactar la explotación petrolera bajo las actuales condiciones no solo ignora la crisis institucional que atraviesa Venezuela, sino que desestima los reclamos democráticos de la ciudadanía.
El pronunciamiento llega en un momento de intensas discusiones diplomáticas y comerciales, donde la reactivación de licencias y operaciones en los campos petroleros venezolanos genera opiniones encontradas dentro y fuera del país sudamericano.
Un debate geopolítico en plena ebullición
La flexibilización de medidas para permitir la extracción y comercialización de crudo ha sido defendida por algunos sectores como una vía para aliviar tensiones energéticas en los mercados internacionales. Sin embargo, para la oposición mayoritaria venezolana, estas decisiones terminan por oxigenar financieramente al oficialismo sin exigir a cambio compromisos verificables en materia de derechos humanos y garantías electorales.
Con esta declaración, Machado reafirma su línea dura ante la comunidad internacional, demandando que cualquier aproximación económica con Caracas esté condicionada estrictamente a una transición democrática real y al respeto de la soberanía popular.