María Corina Machado advierte que pactos petroleros con EE.UU. exigen un gobierno legítimo y democrático

La dirigente opositora venezolana María Corina Machado fijó una postura contundente frente al reciente entendimiento energético anunciado entre la administración de Donald Trump y la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez. A través de una alocución pública, la líder democrática advirtió que cualquier alianza para la explotación de hidrocarburos carece de solidez jurídica si se pacta con autoridades que no gozan de reconocimiento democrático ni legitimidad de origen.
Machado, quien permanece fuera del territorio venezolano desde diciembre pasado, reconoció que Estados Unidos constituye el socio estratégico primordial para la reactivación nacional, pero puntualizó que las decisiones sobre los recursos naturales deben respetar la soberanía ciudadana. "El patrimonio de nuestro suelo no le pertenece a un régimen ilegítimo, le pertenece al pueblo venezolano", sentenció, al tiempo que recalcó que los verdaderos adversarios de los intereses estadounidenses continúan despachando desde el Palacio de Miraflores.
Exigencias de transparencia y seguridad jurídica
Para la galardonada con el premio Nobel de la Paz, el desarrollo a gran escala de la industria petrolera venezolana no puede construirse sobre la opacidad. La exdiputada insistió en que atraer capitales e inversiones sostenibles de largo plazo requiere pilares innegociables: licitaciones abiertas, reglas de juego claras, institucionalidad técnica independiente y arbitraje internacional, elementos que a su juicio resultan inviables bajo la estructura actual del chavismo.
La oposición venezolana mantiene su reclamo sobre la victoria electoral de Edmundo González en los comicios presidenciales de 2024, respaldada en las actas recopiladas por testigos de mesa. Tras la captura de Nicolás Maduro en una operación militar estadounidense en enero, Delcy Rodríguez asumió el mando interino del país, configurando un escenario de transición altamente disputado.
Los alcances del convenio bilateral
El acuerdo que desató las críticas fue suscrito el pasado 31 de agosto por los secretarios estadounidenses Marco Rubio (Estado) y Pete Hegseth (Defensa) con el consorcio North American Blue Energy Partners (NABEP). La iniciativa proyecta la reactivación de 17 campos con un potencial estimado en 65.000 millones de barriles de crudo, garantizando a Washington el acceso al 20% de la producción a precio de costo.
Mientras el presidente Donald Trump catalogó la medida de histórica y elogió la gestión interina de Rodríguez señalando que el país aún no está listo para un proceso electoral inmediato, Machado alertó sobre la inquietud colectiva de la ciudadanía. La dirigente concluyó que la verdadera riqueza de la nación reside en el talento de su gente y en la defensa de una libertad que, según afirmó, jamás estará a la venta.