Liberan a 28 pescadores detenidos por fuerzas de EE. UU. tras hundimiento de embarcaciones en el Pacífico

Un grupo de 28 tripulantes que navegaban en aguas del océano Pacífico y cuyas naves fueron interceptadas y hundidas por tropas estadounidenses, en coordinación con autoridades ecuatorianas, recuperaron su libertad tras arribar al puerto de la ciudad de Manta. La acción militar internacional se fundamentaba en supuestos vínculos logísticos con la organización delictiva ecuatoriana conocida como Los Choneros, señalamiento que no pudo ser respaldado legalmente ante los tribunales.
Durante las audiencias correspondientes a los tripulantes de las embarcaciones Conquista II y OM2, los fiscales no lograron sustentar sospechas ni presentar pruebas formales sobre el cometimiento de algún delito en flagrancia. Ante este escenario, la autoridad judicial determinó la excarcelación de los hombres, respaldada además por un recurso de hábeas corpus tramitado por el Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos de Guayaquil (CDH).
Cuestionamientos a las operaciones en altamar
El abogado defensor Fernando Bastidas precisó que las entidades gubernamentales y militares no explicaron con claridad los motivos de la interceptación ocurrida a principios de mes. A raíz de esto, el juzgado ordenó recabar informes detallados tanto a la Armada ecuatoriana como al Ministerio de Defensa y a las autoridades de Estados Unidos a través de la Cancillería.
Asimismo, las organizaciones de derechos humanos mantienen abiertas las acciones legales para esclarecer denuncias de presunta desaparición forzada temporal, argumentando que transcurrieron horas críticas sin paradero oficial confirmado. Familiares de los implicados han reiterado de forma vehemente que los navegantes realizaban labores pesqueras legítimas y no actividades delictivas.
La versión oficial y nuevos operativos
Por su parte, el Comando Sur de EE. UU. y el Ministerio del Interior ecuatoriano habían señalado que las naves actuaban como plataformas flotantes de suministro de combustible para lanchas rápidas cargadas de narcóticos destinadas a México y Norteamérica. De manera paralela a este caso, este fin de semana se reportó la interceptación de otra embarcación identificada como María Candelaria, con 26 ocupantes a bordo, la cual también fue asegurada bajo similares sospechas operativas.