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La ilusión de Mercator: La ONU adopta un nuevo mapa mundial y reabre el debate sobre la distorsión cartográfica

Publicadodomingo, 6 de septiembre de 2026, 12:45 p. m.
La ilusión de Mercator: La ONU adopta un nuevo mapa mundial y reabre el debate sobre la distorsión cartográfica

Durante más de cuatro siglos y medio, la manera en que la humanidad visualiza el planeta ha estado moldeada por una distorsión geométrica con profundas implicaciones geopolíticas. La Asamblea General de las Naciones Unidas dio un paso trascendental al aprobar la resolución bautizada como "Corregir el mapa", una iniciativa orientada a desplazar gradualmente la tradicional proyección de Mercator en favor de representaciones que reflejen con justicia el tamaño auténtico de las masas continentales.

El detonante principal de esta transición es la adopción del modelo Equal Earth (Tierra Equitativa). Bajo el esquema clásico de Mercator —concebido en 1569 por el cartógrafo flamenco Gerardus Mercator—, Groenlandia aparenta tener una masa territorial idéntica a la de África, cuando en la realidad geográfica el continente africano es unas 14 veces más grande. Los países y continentes cercanos a la línea del ecuador sufren un empequeñecimiento artificial, mientras que las latitudes más próximas a los polos resultan visiblemente infladas.

Un instrumento marítimo convertido en estándar educativo

La permanencia de Mercator en escuelas, cadenas televisivas y plataformas digitales como Google Maps obedece a razones históricas y prácticas de navegación. La proyección original fue diseñada exclusivamente para permitir que los marineros trazaran rumbos en línea recta valiéndose de una brújula. Para lograr que los ángulos de rumbo coincidieran en una cuadrícula plana, Mercator estiró progresivamente las líneas de latitud conforme se alejaban del ecuador.

No obstante, lo que fue una genialidad náutica del siglo XVI devino en un sesgo cognitivo contemporáneo. Diversos analistas y geógrafos sostienen que el sobredimensionamiento de Norteamérica y Europa frente a regiones tropicales fomenta una percepción psicológica que asocia el tamaño físico con la relevancia económica, política y demográfica de las naciones, restándole protagonismo al Sur Global.

El balance de "Equal Earth" frente a otros modelos

Desarrollada en 2018 por un equipo internacional de cartógrafos y respaldada previamente por la Unión Africana, la proyección Equal Earth fue ideada para solventar estas discrepancias preservando con fidelidad la escala de las superficies terrestres. Inspirada en la proyección de Robinson de 1963, presenta una visión global armónica, aunque ningún mapa bidimensional está exento de sacrificios matemáticos.

Representar una esfera tridimensional sobre una superficie rectangular plana implica forzosamente elegir qué aspecto distorsionar: el área, la forma, la distancia o la dirección. Mientras que la proyección de Gall-Peters de los años setenta priorizó el área a costa de estirar los trópicos y comprimir los polos hasta deformar notoriamente los contornos de los países, Equal Earth logra un equilibrio visual mucho más depurado, si bien sacrifica la utilidad náutica y la medición lineal de distancias.

La geopolítica de la mirada cartográfica

El dilema no se limita únicamente a las escalas, sino también al punto de mira. Alternativas como invertir el mapa colocando el sur hacia arriba o recurrir a proyecciones azimutales equidistantes —tal como el propio logotipo de la ONU, que sitúa el Polo Norte en el centro exacto para evitar favorecer a un continente particular— demuestran que ningún mapa es completamente neutral. Cada proyección es una decisión técnica y política que determina cómo entendemos nuestro lugar en el mundo.