Indultan a veterano del Ejército condecorado que se vio obligado a autodeportarse a Corea del Sur

El veterano del Ejército estadounidense Sae Joon Park, de 57 años, recibió un indulto oficial por parte de la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, un dictamen que reaviva las posibilidades de que pueda regresar legalmente a Estados Unidos tras haberse visto forzado a abandonar el país el año pasado.
Park, nacido en Corea del Sur pero radicado en suelo estadounidense desde los 7 años, enfrentó la revocación de su estatus migratorio debido a antecedentes penales derivados de una época marcada por el trastorno de estrés postraumático (TEPT) y el abuso de sustancias tras servir en combate.
Heroísmo en combate y secuelas invisibles
Tras graduarse de la secundaria en el sur de California, Park ingresó a las Fuerzas Armadas estadounidenses. En 1989 participó en la intervención militar en Panamá, donde resultó herido de gravedad tras recibir dos impactos de bala en la espalda y la columna vertebral, lo que le valió la condecoración del Corazón Púrpura.
Al regresar a la vida civil, las secuelas psicológicas y los dolores crónicos lo llevaron al consumo de drogas. En 2007 fue arrestado en Nueva York por posesión de sustancias controladas y posteriormente acumuló un cargo por incumplimiento de fianza en 2009, sentencias que más tarde activaron procesos de deportación en su contra.
Quince años de estabilidad y un desenlace abrupto
Aunque un juez de inmigración emitió una orden de expulsión tras cumplir su condena, a Park se le concedió una suspensión humanitaria debido a su condición de veterano herido en combate. Durante 15 años mantuvo permiso de trabajo y cumplió con todas sus presentaciones periódicas.
Sin embargo, durante un control rutinario a mediados del año pasado en el marco del endurecimiento de las políticas migratorias, agentes federales amenazaron con encarcelarlo de inmediato si no aceptaba la salida voluntaria. Tras 49 años residiendo en territorio estadounidense, Park empacó sus pertenencias básicas y abordó un vuelo hacia Busan, dejando atrás a sus dos hijos adultos.
Un camino hacia el retorno
La decisión de la gobernadora Hochul eliminó formalmente las dos condenas estatales, destacando que Park y los demás beneficiarios demostraron una rehabilitación genuina y un compromiso positivo con sus comunidades.
Su abogada defensora, Danicole Ramos, confirmó que este indulto servirá de fundamento legal prioritario para solicitar la anulación de la orden de deportación ante las cortes correspondientes. Aunque el trámite no garantiza una entrada inmediata, representa la mayor oportunidad para que el veterano regrese al país por el que combatió y que considera su verdadero hogar.