Esperanza entre los escombros: Rescatan a sobrevivientes diez días después de las devastadoras inundaciones en Nepal

A diez días de que devastadoras inundaciones repentinas sepultaran valles enteros en la frontera montañosa entre Nepal y la región autónoma del Tíbet, en China, las labores de rescate han dejado momentos de auténtico milagro en medio de una tragedia colosal. Cuando las cuadrillas de auxilio comenzaban a centrar sus esfuerzos en la recuperación de cuerpos, el hallazgo de personas con vida bajo toneladas de lodo y roca ha devuelto una chispa de esperanza a las operaciones.
Uno de los episodios más dramáticos tuvo lugar en la central hidroeléctrica Trishuli 3A, ubicada en el distrito nepalí de Nuwakot. Tras jornadas enteras de excavaciones guiadas por planos topográficos e imágenes satelitales para identificar bolsas de aire viables, los rescatistas lograron sacar con vida a dos trabajadores: Sanjay Sah y Kabir Maharjan. Sah, exhausto y visiblemente desorientado tras pasar más de una semana bajo tierra, alcanzó a preguntar qué día era al ser auxiliado, mientras Maharjan debió recibir asistencia inmediata de oxígeno en camilla.
Esfuerzos multinacionales y rescates al límite
Las buenas noticias continuaron en el complejo Upper Trishuli-1, donde un contingente combinado de fuerzas nepalíes y especialistas surcoreanos logró extraer a unos 225 metros de profundidad al ciudadano chino Lu Haitao, quien permanece bajo estrecha observación médica. Casi en simultáneo, miembros de la policía armada rescataron a una mujer de 60 años que había quedado atrapada en la planta alta de una estructura de cuatro niveles en Nuwakot, sobreviviendo aislada durante más de una semana.
El despliegue ha demandado maniobras de alta ingeniería y valentía por parte de los brigadistas, quienes debieron delimitar las áreas subterráneas menos vulnerables a derrumbes para cavar accesos directos hacia las cámaras de las hidroeléctricas, mientras decenas de aldeanos incomunicados continúan siendo evacuados mediante puentes aéreos y tirolesas improvisadas.
Un balance desgarrador
Pese a estos rescates excepcionales, el saldo humano del siniestro continúa en ascenso y adquiere dimensiones catastróficas. De acuerdo con los balances oficiales actualizados por las autoridades de ambos lados de la frontera, la cifra global de fallecidos asciende a 1,375 personas —1,344 en Nepal y al menos 31 en territorio tibetano—.
Con más de 5,000 personas que aún continúan en calidad de desaparecidas, las brigadas de emergencia advierten que las labores en los túneles y áreas colapsadas a lo largo del río Trishuli seguirán activas durante las próximas jornadas, manteniendo la carrera contra el reloj para ubicar a posibles sobrevivientes atrapados en las entrañas de la tierra.