Escalada en el estrecho de Ormuz: Estados Unidos ataca lanzacohetes iraníes y rompe semanas de tregua

En lo que representa su primera acción militar en más de un mes, las fuerzas armadas de Estados Unidos ejecutaron un ataque dirigido contra lanzacohetes iraníes en el estratégico estrecho de Ormuz. La operación interrumpe una tregua tácita dentro del conflicto intermitente que enfrenta a ambas naciones desde hace más de seis meses y reabre el riesgo de una confrontación a gran escala en el Golfo.
De acuerdo con declaraciones de Tim Hawkins, portavoz del Comando Central estadounidense (CENTCOM), la ofensiva se produjo tras detectarse a efectivos del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica preparando proyectiles diseñados para sembrar minas marinas en la vía interoceánica. Medios iraníes confirmaron detonaciones cerca de la isla de Larak y reportaron víctimas mortales entre sus tropas, lo que motivó una enérgica condena de Teherán.
Amenazas de represalias y desgaste estratégico
La respuesta política y militar de la República Islámica no se hizo esperar. El portavoz de la Guardia Revolucionaria, general Hossein Mohebi, catalogó la incursión como un «error fatal» del gobierno estadounidense liderado por Donald Trump y advirtió que Washington enfrentará severas repercusiones tanto en el terreno bélico como en el económico.
El bombardeo ocurre en un momento complejo para la administración estadounidense, que recientemente había manifestado su intención de priorizar el cerco económico y las sanciones a terceros sobre la acción armada directa. Este reajuste táctico responde en parte al desgaste de los arsenales de municiones tras meses de hostilidades continuas, una situación que despierta inquietudes sobre la capacidad de respuesta militar de EE. UU. en otros frentes globales.
El tráfico marítimo y la seguridad energética en jaque
El impacto sobre las rutas comerciales continúa siendo crítico. Aunque el estrecho de Ormuz canaliza habitualmente cerca del 20% del crudo a nivel global, el flujo naviero permanece drásticamente mermado:
- Flujo reducido: Apenas unas 24 embarcaciones cruzaron el paso la semana pasada, frente a un promedio histórico previo de 130 barcos diarios.
- Bloqueos e intercepciones: La armada estadounidense reporta haber desviado al menos 83 buques mercantes e inmovilizado a otros tres como parte de su cerco naval a los puertos iraníes.
- Incidentes recientes: La Organización de Comercio Marítimo del Reino Unido (UKMTO) documentó el impacto de un proyectil no identificado contra un buque cisterna al norte de Khasab (Omán), sin que se registraran víctimas.
A pesar de las cuantiosas pérdidas económicas y estructurales que las autoridades iraníes cifran en unos 270 mil millones de dólares desde el inicio de la guerra, Teherán mantiene capacidad operativa con drones y misiles para desestabilizar la navegación comercial, manteniendo en vilo a los mercados internacionales.