Devastación en el Himalaya: Inundaciones dejan más de 800 muertos y miles de desaparecidos entre Nepal y China

Una catástrofe de dimensiones históricas azota la región fronteriza entre Nepal y China tras devastadoras inundaciones y deslizamientos de tierra. El balance provisional sitúa la cifra de víctimas mortales por encima de las 800 personas —más de 790 en territorio nepalí y al menos 16 en el lado chino—, mientras que los heridos superan los 2.700. La magnitud del desastre mantiene a más de 3.000 ciudadanos en paradero desconocido, activando operativos de emergencia de extrema complejidad en terrenos montañosos de muy difícil acceso.
Carrera contra el reloj en proyectos hidroeléctricos
Uno de los focos más críticos de la emergencia se concentra en la red de centrales hidroeléctricas de Nepal, donde más de 900 trabajadores continúan desaparecidos. En complejos como el de Trishuli-3A, los rescatistas trabajan día y noche bombeando aire e intentando suministrar raciones a través de conductos hacia túneles que superan los cuatro kilómetros de extensión. Familiares de ingenieros mecánicos como Rajendra Dhakal y Aavash Neupane aguardan con angustia señales de vida, con la esperanza de que decenas de operarios permanezcan resguardados en las profundidades de la infraestructura subterránea.
Dolor, desplazamiento y carteles de búsqueda en Katmandú
En la capital nepalí, el muro exterior del Hospital Universitario T.U. se ha convertido en un sobrecogedor mural empapelado con cientos de fotografías y nombres de personas no localizadas. Familias completas de diversas provincias y del extranjero han llegado al recinto para verificar listas que ya superan los dos millares de nombres.
Los relatos de los sobrevivientes reflejan la crudeza del fenómeno natural. En el distrito de Rasuwa, historias desgarradoras como la de Kopila Tamang evidencian pérdidas familiares masivas: tras sobrevivir al terremoto de 2015, Tamang perdió ahora a 17 parientes, entre ellos a su madre y a un bebé de apenas un mes de nacido. Centenares de desplazados permanecen refugiados en azoteas y edificaciones a medio terminar en localidades como Bidur, enfrentando el trauma y el pánico constante ante la formación de nuevos lagos de barrera causados por deslaves.
Repercusión internacional y asistencia humanitaria
La tragedia también tiene implicaciones globales, reportándose cerca de 85 ciudadanos estadounidenses no localizados entre la multitud de desaparecidos en la zona afectada. Las labores de rescate y mitigación continúan bajo la amenaza latente de nuevas crecidas, mientras la comunidad internacional moviliza fondos de auxilio y asistencia técnica para apoyar las tareas de socorro y la atención a los miles de damnificados.