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Catástrofe en el Himalaya: Así fueron los angustiosos minutos previos al alud que borró el cruce entre Nepal y China

Publicadomartes, 1 de septiembre de 2026, 12:45 p. m.
Catástrofe en el Himalaya: Así fueron los angustiosos minutos previos al alud que borró el cruce entre Nepal y China

En cuestión de segundos, la calma matutina en el paso fronterizo de Gyirong, entre Nepal y la región del Tíbet, se transformó en una pesadilla. Lo que inicialmente parecía una nube oscura descendiendo a toda velocidad por el desfiladero era en realidad una gigantesca masa de agua, lodo, hielo y rocas que borró de golpe casi toda la infraestructura del valle. Las imágenes satelitales y los registros posteriores muestran un panorama desolador: el complejo fronterizo y sus edificaciones simplemente desaparecieron del mapa.

Una cuenta regresiva de escasos minutos

La reconstrucción cronológica revela la extrema rapidez de la catástrofe. A las 08:35 de la mañana, los sistemas de inmigración nepalíes en el puesto de Rasuwagadhi completaron su último registro; menos de diez minutos después, el torrente ya invadía las instalaciones. Según los análisis del Centro de Hidrología e Investigación de Recursos Hídricos de Nepal, a las 08:37 los instrumentos sísmicos detectaron movimientos provocados por el desprendimiento parcial de un glaciar en las alturas. A la corriente destructiva le tomó apenas unos siete minutos recorrer la distancia hasta el paso.

El único oficial de inmigración que sobrevivió a la tragedia, Tika Ram Pokharel —quien providencialmente se encontraba en Katmandú ese día para rendir un examen—, relató la magnitud de la afluencia en la zona. Aquella mañana, entre 300 y 400 personas esperaban cruzar hacia el Tíbet, entre ellos comerciantes, transportistas y peregrinos internacionales. El jefe del puesto de inmigración falleció y la funcionaria que procesó los últimos trámites sigue entre las víctimas no localizadas.

Pérdidas humanas y desesperación en la ruta

El paso de Rasuwagadhi es un punto neurálgico tanto para el comercio como para el turismo religioso. Cientos de peregrinos hindúes se encontraban en tránsito de regreso del monte Kailash, incluyendo un grupo numeroso vinculado a la Fundación Isha y viajeros de diversas nacionalidades (estadounidenses, indios, chinos, británicos y canadienses). Minutos antes del impacto, varios de ellos enviaban mensajes y fotografías a sus familias confirmando el sellado de sus pasaportes, antes de que toda comunicación se cortara de manera abrupta.

En la zona de Ghatte Khola Bazar no solo operaba el control fronterizo: existían entre 50 y 60 viviendas, hoteles, restaurantes y oficinas de proyectos hidroeléctricos. Pokharel teme que el saldo de víctimas sea muy superior a los reportes preliminares, sugiriendo que miles de personas pudieron haber quedado atrapadas en el desfiladero ante la imposibilidad física de escapar hacia terrenos más elevados.

Impacto crítico sobre la economía transfronteriza

Además del devastador saldo humano, la destrucción de Rasuwagadhi representa un golpe contundente a la infraestructura comercial de la región. El analista Posh Raj Pandey, especialista en comercio y economía con sede en Katmandú, subraya que este cruce canaliza cerca de un tercio del intercambio comercial de Nepal con China, valorado en casi US$2.950 millones, y es la vía principal por donde ingresa el 80% de las importaciones de vehículos eléctricos.

Con las rutas terrestres colapsadas y el puente internacional destruido por segunda vez en menos de un año, los expertos advierten sobre la urgente necesidad de diversificar los corredores comerciales y replantear el desarrollo de proyectos en valles geológicamente inestables y altamente vulnerables a los efectos del cambio climático en el Himalaya.