Argelia evalúa reactivar la pena de muerte contra los responsables de incendios forestales

Una medida drástica ante la tragedia ambiental
El presidente de Argelia, Abdelmadjid Tebboune, anunció una contundente propuesta legal para restablecer la aplicación efectiva de la pena de muerte a los pirómanos, luego de que intensos incendios forestales devastaran amplias zonas del norte y este de la nación norteafricana, cobrando vidas humanas y destruyendo valiosos recursos naturales.
Durante una sesión de emergencia transmitida por televisión nacional, el mandatario instruyó al ministro de Justicia a redactar una enmienda urgente al Código Penal antes del próximo 15 de septiembre. La iniciativa deberá ser revisada por el gabinete de gobierno y posteriormente enviada al Parlamento para su aprobación inmediata.
Rompiendo una moratoria de tres décadas
Aunque la pena capital sigue tipificada en el ordenamiento jurídico argelino, las autoridades mantenían una moratoria sobre las ejecuciones vigente desde 1993. Tebboune enfatizó que esta medida de gracia quedará sin efecto para los responsables de incendios provocados una vez que los condenados hayan agotado todas las instancias legales de apelación.
«Restablecemos la condena a muerte para los pirómanos», aseveró el jefe de Estado, asegurando que las sentencias se ejecutarán formalmente tras concluir el debido proceso.
Impacto humano y medidas de emergencia
La magnitud de la catástrofe ha dejado un saldo preliminar de al menos 12 personas fallecidas y decenas de heridos, cifra que las autoridades temen pueda incrementarse con el avance de las labores de rescate. Ante el dolor nacional, el Ejecutivo declaró tres días de duelo oficial y suspendió temporalmente todas las actividades culturales y competiciones deportivas.
Las fuerzas de seguridad ya han puesto bajo custodia a varios sospechosos de haber iniciado los focos deliberadamente. La crisis actual se ha visto severamente amplificada por temperaturas extremas, vientos huracanados y sequías prolongadas, un panorama que los expertos atribuyen al recrudecimiento del cambio climático en la cuenca mediterránea.